El pasado viernes 14 de marzo fue el primer aniversario de Supermartxé, ese fiestón mensual al que me he hecho adicto y para el que voy reclutando adeptos cual Tom Cruise de la Martxéología. Qué lástima que cuando empiece mi nuevo trabajo no podré acudir hasta las tantas... La fiesta fue impresionante, como siempre. Empezamos en los camerinos con las drags, las Nancys Rubias (cada día soy más fan) y Bibiana (qué decir de Bibiana, ¡es una diosa!).
Después vino la actuación de Bibiana y las Nancys haciendo un Sálvame que volvió loca a la gente y que hizo que Thais y yo volviéramos a hacer la coreografía (hacía mucho que no la hacíamos). Y después, las drags y los gogos (¡qué poderío, sobre todo mi Eddy!).
Marta nos deleitó con otra de sus performances improvisadas. Si en el último concierto perdió el palito del triángulo y continuó con un bolígrafo y un destornillador, en esta ocasión se le rompió el vestido y se le salió una teta. Cuando por fin se dio cuenta, intentó todo tipo de trucos para taparla, pero no hubo manera, así que decidió enseñarla con orgullo (algo parecido sucedió al final de la noche con un gogó que decidió sacarse el pollón y lucirlo en el escenario para regocijo de todos los presentes).
Tras la actuación volvimos a los camerinos, ya que teníamos a Azucena que quería alguna foto con las Nancys... ¡prueba superada! Cuando se vio por los aires en brazos de Mario Vaquerizo no daba crédito jejeje. Esto va por tu hija, Azu.
Y después, a seguir la fiesta, a la caza del gogó y a bailar. Las chicas se pusieron las botas tocando músculos sudorosos y haciendo nuevas amistades (no daré detalles, pero hubo una que casi no vuelve a Torrelaguna jijiji).
Como no podía ser menos, luego continuamos de after hasta altas horas...
He dejado para el final una foto que me inquietó al descargarla. De hecho incluso la mandé analizar a Cuarto Milenio. En la foto aparecen Eddy y sus compañeros de piso, pero si os fijáis bien, detrás de ellos aparece una figura desencajada, sufriente, amorfa... Pensé que quizás sería un fantasma, un zombie de la peli de [rec], un alma en pena... pero no. Íker Jiménez me ha escrito para decirme que basándose en comparaciones con otras fotos de la noche, se trata de Antonio cuando ya había pasado su límite de alcohol. ¡Qué tranquilidad!
Aquí queda testimonio pues de otra noche para recordar. Espero que os gusten las fotos.
¡Un beso para las chicas de Torrelaguna que fueron todo un descubrimiento ( y para mi Sole, a la que gracias al cielo ya descubrí hace muchos años...)!
Anoche fue la entrega de los premios TP de Oro 2007. Y el TP a la mejor serie fue para... ¡¡¡EL INTERNADO!!! Tuve la grandísima suerte de poder celebrar con algunos de los chicos su premio en Fulanita, y tengo que decir que además de guapísimos (que lo son), talentosos (que también) y encantadores, me sorprendieron por la sencillez y sorpresa con la que llevan todo el éxito que están teniendo. ¡Enhorabuena, chicos! También pasó Fran Perea, tan majete él como siempre.
Después, y como yo siempre busco adeptos para mi secta futbolinera, me los llevé a todos al Rick´s como está mandado, y allí pude comprobar que Blanca es la mejor compañera de futbolín del mundo, Ana la más divertida y la que mejor grita cuando se le acerca la bola, y que Martín y Raúl tienen que entrenar un poquito más jejeje. Pero lo pasamos genial, que de eso se trataba. ¡Así que por mí, que me internen cuando quieran!
¡Un beso y enhorabuena para todos los de El Internado, especialmente Edu, Ana, Blanca, Martín y Raúl! (y que nos veamos pronto).
Este mes de febrero se ha celebrado como siempre Supermartxé en La Riviera. El tema de esta última fiesta era Cotton Club, para lo que se recreó un cabaret años 20 en el que no faltaba detalle. Como soy rubia, me quedé sin batería en la cámara al poco tiempo de llegar, pero alguna foto pude hacer. Os recomiendo que no os perdáis el siguiente, que será a principios de marzo. Os iré informando.
¡Un beso para todas las gogos y drags estupendas con las que compartí camerino y cazalla esa noche!
La cuesta de enero de este año ha sido más dura que nunca porque la hemos subido con tacones de aguja. El mes ha sido como todos los demás, trabajando, saliendo, pero emparejado y feliz, que ayuda mucho. He visto a mi gente, he conocido a gente nueva estupenda y aquí os dejo la prueba (Kike, he estado a punto de poner tu foto con la gorra en el chill out, pero al final he sido bueno y no la pondré... jijijiji).
¡Un beso a todos los chilleros!
¡Así me lo aprendí yo! Tanta fiesta, tanto turrón, tanto mazapán y tanto villancico no pueden ser buenos para la salud... Así que, ¿qué hacemos la gente de bien? Pues aprovechar cualquier fecha señalada para cogernos un buen pedo, que con eso de las festividades parece que hay excusa para hacerlo (cuando no hay excusa la verdad es que nos da igual, pero bueno, eso no viene ahora al caso). Así que, siguiendo con mi serie de reportajes gráficos nominados ya al Pulitzer y que ya son estudiados en algunas universidades de provincias, aquí os dejo algunas imágenes de tan emotivas fiestas.
Comenzaremos por la Nochebuena, que fue buena, buena...
Luego vino Nochevieja, que como ya es tradición consistió en cena en casa de Thais y copazos y chupitos después en Fulanita (¿dónde si no...?):
Ainssssssss qué guapos que estabais todos... ¡Os quiero! (à la Nati Abascal, por supuesto). En fin, que como no eran suficientes fiestas y por motivos de agenda y de accidentes domésticos no pude pasar la nochevieja con mis otros niños, Ramón e Ingrid, pues decidí celebrar con ellos la Nocheviejuna unos días después, fiesta improvisada que consistió en comernos las uvas en Fulanita a las 12 de la noche (unos días después que el resto del mundo, pero es que nosotros somos así de alternativos, mucho más que los del Elástico), y después cogernos otro pedo.
Sé que la foto con Macarena Gómez está desenfocada, pero es que somos muy fans y la tenemos mucho cariño, así que hasta que tenga otra foto mejor con ella, ésta se queda y sanseacabó!
Vamos, que hemos sobrevivido a otras navidades a base de cariño y alcohol. ¡Y que no falten nunca!
¡Un beso a todos los que celebran la navidad en estado etílico!
¡Uf, vaya añito! La verdad es que 2007 ha sido tremendo en muchos sentidos. Ha sido un año duro, pero soy muy afortunado al poder decir que ha habido mucha gente a mi alrededor que lo habéis hecho mucho más llevadero, e incluso tengo que decir que hasta me habéis proporcionado muchos ratitos y destellos de felicidad, que en los tiempos que corren es más de lo que cabría esperar.
Así que qué mejor manera de acabar el año que acordándome de vosotros. Quería encontrar una manera más original que el típico sms para felicitaros el año, y se me ocurrió hacerlo de forma pública, diciéndoos a todos que os quiero delante de los demás, para que quede constancia de ello. De todos los que voy a nombrar aquí podría escribir párrafos y párrafos, pero sólo quiero decir una cosa o dos para no extenderme demasiado, y el resto del año seguir recordándoos cuanto os quiero siempre que tenga oportunidad (ese será mi firme propósito de año nuevo para el 2008, año con mala rima donde las haya). Espero acordarme de todos, pero si no es así perdonadme, que soy rubia y un poco borrachuza, y las neuronas ya no son lo que eran.
Y ahora por quién empiezo... bueno, que quede claro que esto no es un ranking de cariño, sino un mensaje de amor a todos vosotros sin distinción. Allá vamos:
A Thais por seguir siendo mi niña después de tanto tiempo y por seguir dándome de cenar en estas fiestas navideñas (jajaja, bueno, en ese agradecimiento debería incluir al catering de Mallorca). Te quiero, tía. A David porque el cariño sigue estando ahí, y recibir una llamada tuya hace que el día más horrible ya no parezca tan malo. A Javi por ser la mejor persona que conozco, ya me gustaría a mí ser la décima parte de auténtico y la mitad de TREMENDA que tú... (¡Maruxiña, te quiero!). A Nacho por su pedazo de cacho (como cantaba Mariah Carey), y por seguir siendo "mi persona", aquel con el que a pesar de vernos poco seguimos entendiéndonos casi sin palabras y porque cada día está más guapo. A Quique (esta vez lo he escrito con "Q", tía, pa´que veas) porque somos almas gemelas (yo la gemela buena, eso sí, y él la malvada, pero es que los malos siempre son mucho más divertidos que los buenos). A Antonio por tomar con tan buen humor toda la caña que te doy (siempre me quedará la cuadri *snif*). A Ramón porque antes te admiraba y ahora te quiero, y ese sentimiento es mucho más importante (y siento la reciprocidad y eso me llena de orgullo). A Ingrid porque eres una diosa hecha mujer, y por toda la belleza que desprendes (y no hablo sólo de tu cara y de tu cuerpo) y porque cualquier noche siempre es mejor a tu lado (¡me la cuiden, coño!). A Pepa porque eres parte de mi familia, pero de la de verdad, de la que uno elige para que le acompañe el resto de su vida. Y gracias por haber ampliado esa familia con Alfonso y Jimena. A Sole por ser la mística más terrenal que conozco, por tu tolerancia y por todo el cariño que siempre me transmites. ¡Eres muy grande! A Ricardo por haberme regalado un poquito de ilusión (mon dieu!). A Marta Castrillo por ser mi mejor amiga para ir al cine según Facebook (a ver si lo hacemos más a menudo). A Ara Milkyway por ser la popera más genial y por todo el buen rollo que te rodea. A Marta Soto por tu sonrisa que es única, y por el cariño que siempre me demuestras cuando nos vemos. A Marina por ser tan estupenda y tan divertida (a ver cuándo me haces una cenita). A Luis Danonino porque has sido todo un descubrimiento. A las Fulanitas por tantas noches de diversión y desenfreno. A Bego de Vigo porque tú lo vales! (besos a Jacky). A Mónica por ser la mejor compañera de correrías nocturnas que cualquiera podría desear y por mandarme una señal cuando dudo si debo salir o no y por esos mensajes al móvil a horas intempestivas que siempre me hacen reir. A Mary por tantas cosas... por haber confiado en mí desde el principio y por seguir cuidándome día a día (te quiero mucho). A Buffy por el musicón y por esos picos que me das que me hacen replantearme mi sexualidad (¡hala, qué exagerao!). A Paz por ser la persona que da cabezadas con más estilo en el programa Espejo Público (a ver si nos vemos más en el 2008). A Carlos y Fernando por ser mi pareja favorita, y porque tenemos un vínculo que seguirá ahí por muchos años. A Dolly Juanfran porque eres única (¡nena, tú vales mucho!) y es un honor contarte entre mis amigos. A Lalo por guapo y por ser el periodista más cañón que viaja por todo lo ancho de este mundo y por todo lo majo que eres. A Nando por tu fotolog, que me hace reir a carcajadas, y por tu filosofía de la vida. ¡Eres irrepetible! A Pablo porque es un placer ir a cortarme los cuatro pelos que me quedan sólo por verte y marujear un rato contigo (vaya, cuánto gallego hay por aquí, me acabo de dar cuenta...). Y de la familia sólo voy a nombrar a los que sé que me siguen por el blog. A Teresa porque madre no hay más que una y por tener ese sentido común que no te ha abandonado nunca, ni siquiera en los peores momentos, y por seguir teniendo la ilusión de una quinceañera al enfrentarte a la vida. Este año prometo intentar acompañarte a ver a Il Divo... A Natalia por hacer que algo tan cotidiano como ir a comer a un chino se convierta en una aventura, y porque creo que este año estás aprendiendo a dialogar, y eso te hace mejor persona. Te quiero mucho. A Jorge (cuñaaaaaaaaaao) por toda la ayuda que me has dado en todos estos años. Y a los peques, Carmen y Jorge, por bailar con La Casa Azul y porque si tan pequeños como sois ya sois tan increíbles, de mayores vais a ser la pera. Es una satisfacción ser vuestro tío.
En fin, que me he puesto de lo más sentimental, pero he intentado incluir a toda la gente que me ha aportado algo en este año que termina. Y me habéis aportado tanto... Así que vaya esta ñoñería como felicitación para todos y como agradecimiento por haber estado a mi lado. Os quiero mucho y os llevo en el corazón.
¡Un beso para todos!
Nuestra querida Moni se mueve más que la compresa de una coja, siempre de aquí para allá. Igual te manda un sms desde Francia que desde Edimburgo que desde Nueva York que desde Chueca. He conseguido en exclusiva las fotos de sus últimos viajes. Aquí las tenéis, en primicia.
¡Un beso para Moni la viajera!
Pues eso, que estamos de chill out en casa de un amigo. Noche tremenda, divertida, con su Fulanita, su futbolín, sus fotos y todo el resto de parafernalia. ¿Cómo acabará la cosa? Prometo actualizar y contar....
¡Un beso a todos los insomnes que siguen de chill out y a todos los pobres mortales que están trabajando!
Bueno, aquí estoy actualizando unas horas después y en un estado bastante menos etílico que el que tenía cuando comencé a escribir esta crónica. La noche comenzó en Fulanita con mis queridos Ramón Salazar e Ingrid (cada día os quiero más, chicos, a ver cuándo quedamos con Najwa), Rocabert, mi adorada Pinchu, Lara, Edu, Antonio, los chicos de El Internado, Pablo Pujol (alto, guapo y encantador, hay que ver, este chico lo tiene todo...), gente de Yo soy Bea... Ambientazo, musicón con María, y mucho cachondeo. Luego continuamos en el aniversario de Ricks, donde se nos unieron unos cuantos amigos más, entre ellos Willy Toledo (qué majete y qué de chistes se sabe) y Terremotillo (el hermano pequeño de la Terremoto, que de pequeño no tiene nada; qué pena que Pepa se hubiera ido a casa ya). La noche, como era de esperar, acabó en un chill out en casa de un amigo con afición a vestir a todo el mundo con vestidos de Amaya Arzuaga y trajes de bailarina (llevo dos chill outs en su casa sin que haya conseguido travestirme aún, a ver si será verdad que a la tercera va la vestida, si estoy mona prometo poner las fotos aquí). Los detalles más escabrosos me los guardo, que todos sabéis que yo valgo más por lo que callo que por lo que hablo...
¡Un beso a todos los que se travisten con trajes de Amaya!
Al igual que Chávez, empiezo a pensar que la banca española es perversa y maligna (como diría Paquita de Mónaco). Anoche, después de trabajar y con ganas de tomarme unas copas, tras bajar del autobús que me trae a Madrid cada noche, me dirigí al cajero del BBVA más cercano, y con una sonrisa, introduje mi tarjeta. Cuál sería mi sorpresa y la cara de gilipollas que se me quedó cuando vi un mensaje en pantalla que decía: "tarjeta retenida, consulte a su banco", y todo sin darme a cambio ni una mala foto de Paquirrín y Tamara en top less ni nada... Vamos, que fue como un "¡a tomar por culo!" en toda regla.
Me dirigí al elegante bar conocido como Ricks, esperando ver varias caras amigas. Y así fue, estaban casi todos los parroquianos de costumbre (menos mi cuadri querida): Óscar Coqueta, Toni, Eduardo-camarero.brasileño-que-me-pone, Vanessa Azafata y su novio Andrew, uno que organiza eventos de famoseo y que nunca sé cómo se llama, pero siempre charlamos, media compañía del NBE, Andrés Chapero, Juanjo Pincha y unos cuantos especímenes más que ni recuerdo el nombre ni por qué les conozco.
En fin, que conseguí una tarjeta del BBVA para mirar el número de teléfono de la línea de atención y que me dijeran qué había pasado con mi tarjeta. El amable teleoperador, después de pedirme que le facilitara mis datos, me dijo que no disponía de la información pertinente, y que debería dirigirme a mi sucursal para una explicación, cosa harto difícil a las 3 de la madrugada. (Otro ¡a tomar por culo!). Así que decidí darme al alcohol con desenfreno y fruición.
La noche fue larga, me dio tiempo a enterarme de los últimos cotilleos de la gala de la revista GQ, a discutir con Vanessa y Andrew si era más apropiado Armani o Carolina Herrera para hombre en lo que a trajes de novio se refiere (se me casan, *snif*; mi propuesta de Bershka la rechazaron por ser demasiado moderna, siempre he sido un adelantado a mi tiempo), a jugar al futbolín y a hacer nuevas (y húmedas) amistades.
Me encontraba yo hablando con unos alegres lugareños, cuando de repente oí un estruendo enorme. Todo el Ricks calló y miró hacia el mismo punto, donde un hombre en visible estado de embriaguez acababa de (y me tiembla la voz al recordarlo) tirar al suelo el retrato de Humphrey Bogart que se encontraba al lado de la cabina del DJ, según se baja a mano derecha, al lado de la oficina de la Pepa (¡que viva la Pepa!). El retrato se hizo añicos, y yo sentí que había perdido parte de mi historia, como si de repente mi adolescencia (treintañera) se hubiera terminado para siempre. ¡La de cosas que ha visto ese Humphrey, que con el tiempo cada vez miraba más hacia arriba como haciendo que no se enteraba de nada!
Desde aquí propongo un minuto de silencio y una peregrinación con flores al lugar de tan doloroso suceso.
Visiblemente conmocionado, y tras tomar otras 16 copas para calmar mis nervios y asumir la terrible pérdida, me dispuse a dirigirme a Mito, otro lugar con clase de la zona. Pero en ese momento Juanjo Pincha me dijo que Mito había sido clausurado por la policía. ¡¡¡Nooooooo!!!, grité. Esto es una pesadilla, no puede ser cierto. ¿Dónde voy a ir yo un lunes a las 6 de la mañana ahora? (bueno, ya era martes, para ser exactos). ¿Por qué son los dioses tan crueles conmigo? Pero decidí arriesgarme y comprobar por mí mismo si era cierto lo que me acababan de relatar. Mi corazón latía con impaciencia mientras dirigía mis pasos a la calle Fuencarral. No podía ni mirar a las travestis y a los chaperos con los que me iba cruzando por la calle, temeroso de que se me saltaran las lágrimas. Por fin llegué al cruce de Hortaleza con la calle Augusto Figueroa, y al girar, comprobé que había gente cerca de la puerta del local. Corrí hacía allí, y finalmente vi que la puerta estaba abierta, y el local no había sido clausurado. Estaban todos: mis travestis, mis chaperos, la borde de la Concha, la señora bajita y loca que vende poesías, tres tamagochis vendiendo flores, catorce o quince camellos, y diez o doce porteros/matones. Por fin pude respirar tranquilo. No podían morir en la misma noche Humphrey y Mito, no podía ser cierto. Con la voz temblorosa, pedí un Ballantine's y di gracias al cielo por no haber sido tan cruel al fin y al cabo.
Si algún día me quedo encerrado en un local (al estilo de mi hermana) quiero que sea Mito. Seguro que ese garrafón es capaz de proporcionarle a uno los nutrientes necesarios para sobrevivir durante años.
Ni que decir tiene que aún no he ido al banco, ir directamente desde el Bell me parecía una ordinariez, y además en mi estado seguro que habría firmado una hipoteca, o un crédito de alto riesgo, o me habría llevado la vajilla a cambio de vender mi alma a un interés de lo más competitivo. Mañana iré a mi sucursal con mi cartilla, cual pensionista a día 1 del mes, para poder sacar dinero hasta que me llegue mi tarjeta nueva.
¡Un beso para Lauren Bacall, viuda de Humphrey (por partida doble)!
Una mujer entra a comer en un restaurante chino. Después de comer, apura el tiempo trabajando con un ordenador ya que tiene una cita a las 5 de la tarde. Llegada esa hora, pregunta a la camarera dónde está el baño. Se dirige a él, hace pis y se lava los dientes, mientras aún quedan en el local clientes en las mesas. Cuando sale, la sala está vacía, los platos sucios y los platillos con las propinas siguen en las mesas, pero no queda nadie en todo el restaurante. El cierre está echado, y no puede salir. Decide llamar a la policía. La teleoperadora le dice que es la primera vez que recibe una llamada de ese tipo, que si acaso sólo había ocurrido en algún banco, pero en un chino nunca. "Al menos, de hambre no te morirás, jajaja", le dice.
Llegan 8 agentes a ver qué ocurre, y comienzan a darle instrucciones a través de la reja. La primera es que busque una salida de emergencia, lo que la mujer hace, pero no encuentra ninguna. Le dicen que entre en la cocina, y la mujer obedece, pero cuando ve el estado de putrefacción en el que se encuentra sale dando gritos, con lo que empieza el cachondeo por parte de los policías: "o sea, que no me recomiendas este restaurante?", "coge el licor de lagarto y bébetelo, ya que tienes que estar ahí", "mi compañero dice que va a esperar a que salgas para que le des un autógrafo y hacerse una foto contigo".
La mujer descubre un sótano en el local. Cuando va a bajar oye ruidos extraños que parecen chillidos de rata y decide no hacerlo. La policía intenta encontrar a los dueños del restaurante sin éxito, por lo que se plantea llamar a los bomberos. Los policías se ríen cada vez más de la situación de la mujer, que comienza a angustiarse pensando que va a aparecer un Bruce Lee y le va a dar de hostias si la encuentra ahí. Conociéndola, seguro que cree que va a acabar siendo víctima de la trata de blancas en un burdel de Shanghai o que le han extirpado un riñón en vivo, pero como lo tiene detrás, no llega a ver si está ahí o no. La mujer es rubia. Toda su vida desfila ante sus ojos.
La policía cada vez lo pasa mejor, de ahí no se va ni un agente. Finalmente y tras dos horas de encierro aparece la dueña del local, que pide disculpas a la mujer. La mujer decide marcharse elegantemente sin hacer un numerito (como si no lo hubiera hecho ya), pero la policía, tras las fotos y los autógrafos, comienza a inspeccionar el local ante la falta de salidas de emergencia. La mujer piensa que acabará siendo asesinada por la mafia china en venganza.
Esa mujer es mi hermana. Esto me plantea una serie de dudas:
1. ¿Mi hermana es boba?
2. ¿Mi hermana es narcoléptica y se ha dormido un rato en el baño para que se fuera todo el mundo?
3. ¿Mi hermana se droga y todo ha sido producto de su imaginación?
4. ¿Mi hermana debido a la crisis de los (casi) 40 no sabe qué hacer para ver hombres de uniforme?
5. ¿Con los años me iré pareciendo a ella y montaré estos numeritos? Miedo me da...
¡Un beso para (la espabilada de) mi hermana!
Se ha producido un ataque al más puro estilo de las películas de serie B en la madrileña Gran Vía. Mazinger Z ha destrozado edificios, arrasado coches, colapsado el tráfico y sembrado el pánico. Aún no sabemos por qué se ha producido este ataque, pero pensamos que se trata de A.C., un simpático gay que se encontraba pasando la noche tranquilamente en la discoteca Cool, cercana al lugar de los hechos, y que mezcló GHB con una Mitsubisi y un trago de Absolut, desencadenando una reacción químico-genética que desembocó en su conversión en el popular robot. Mazinger fue destrozando todo a su paso mientras gritaba con su atronadora voz: "¿DONNN-DEE EESSTÁAAA MMMIII CAMMEEELLLLLOOOOOOO? ¡SEEE VVVAAAA AAA ENNNTTERAAAAAARRRRRR!".
Los daños materiales son incalculables. Se ha visto a un joven que responde al nombre de Nando persiguiendo al robot, con la mandíbula desencajada y gritando: "¡¡Empótrame, que tú sí que eres un empotrador!!". En fin, el caos más absoluto.
Seguiremos informando.
Para Tele Throncho, Follardo Salido.
¡Un beso para todos los robots que atacan al mundo los días de after!
Nuestro rey ha encontrado la forma de capear los ataques que ha recibido en los últimos meses, y ha llegado a la que parece una de las cimas de su popularidad en nuestro país. Después del célebre y tan comentado "¿por qué no te callas?" y en vista de la gran aceptación popular que ha obtenido por su reacción, ha decidido llevarla un paso más allá. En vista de la difusión mediática que consigue hoy en día cualquier niñato con mala leche y un móvil con cámara, ha decidido esperar al señor (por llamarle de alguna manera) Chávez en un callejón y darle de ostias, mientras Zapatero recogía la escena en su móvil de última generación. Aquí os dejo el video (gracias Luis por enviármelo).
¡Un beso para todos los violentos con móvil 3G!
Por fin llegó el tan esperado nuevo álbum de nuestro adorado Guille Milkyway. 13 temazos (algunos ya los conocíamos de su página web) que marcan la evolución del sonido de La casa azul. Mi preferido: "No más myolastán" (siempre me han ido las canciones con un puntito dramático y/o de superación personal). Creo que será LA canción de este nuevo disco.
Por una serie de desafortunadas coincidencias la cuadri nos hemos quedado sin entradas para verles en concierto, pero siempre nos quedará Ara que no se pierde uno y luego nos cuenta todo sin dejar ningún detalle (¡Ara, eres hiperestésica!). Esperaremos tu crónica del evento con impaciencia... Por culpa de un pie torcido también me perderé esta noche la fiesta de presentación en el Elástico Club (*snif*). Vamos, que hoy no ha sido mi día. Pero me consolaré escuchando las estupendas canciones de Guille.
Para terminar, una recomendación: no os perdáis la nueva serie de Cuatro "Gominolas". La banda sonora es genial y es de... ¡Guille! Mi favorita, la canción "Que te den".
¡Un beso para Guille Milkyway!
Ayer, festividad de la Almudena en Madrid, fuimos de nuevo a ver actuar a la Tremenda al mismo local finísimo de la otra vez. Estuvimos la familia Dolz casi al completo, acompañados de viejos amigos y algunas nuevas adquisiciones. La noche fue otra vez divertidísima, y se ve que la Tremenda está cada vez más suelta sobre el escenario (no digo que se haga caca, sino que cada vez tiene más tablas...). El vestuario, espectacular. Los pezones, dos galletas campurrianas. La música sonaba como una orquesta filarmónica. La iluminación, digna de una gala de José Luis Moreno. Y Milana nos hizo reir a todos con sus chistes y su alegría (qué gracia tiene la jodía) y nos hizo una Rocío Jurado que parecía la mismísima reencarnación de la más grande.
Pero la estrella fue Teresa (mi madre), a la que todos dedicaron chistes, canciones y hasta algún streaptease y pidieron consejos sobre temas del hogar (¡se me ha desteñido una lavadora...! ¿qué puedo hacer?).
Así pues estuvimos los Dolz (la familia que bebe unida permanece unida), Ricardo (¡contento me tienes! :-p), David (me alegró mucho verte), Nacho (cada día estás más guapo, hay que ver lo bien que te sienta salir en la tele), Raquel (¡qué mona va esta chica siempre!), Ana (me debes un aperitivo y yo a ti una cita con la camarera de Fulanita, ¿qué me dices?) y Lorena (la que más disfrutó con Rocío Jurado).
Aquí os dejo las fotos del glamouroso evento para que os muráis de envidia.
¡Un beso para Nacho, que cumple años y ya es todo un hombrecito (de 1.90)!
Así pues, Ian se encontraba a 3 millas de Glasgow, forrado de ropa superpuesta y con dos maletones llenos de caca de sus adoradas vacas pelirrojas. El accidente de autobús le causó una pequeña cojera y que perdiera una de las chanclas que llevaba a modo de pendientes, pero eso no le importaba, él sólo quería llegar a Glasgow para coger ese tren que le llevaría a Plymouth y junto a su amada prima. Así que no perdió tiempo y comenzó a marchar rumbo a la estación de Glasgow.
El viaje se le hacía cada vez más largo y duro debido al dolor de su tobillo y al peso que acarreaba, cuando de pronto oyó el sonido de una campanilla. Se giró y vio a un fornido repartidor que repartía leche con su bicicleta. Así que se arrojó a los pies de su rueda delantera para obligarle a parar y que le ayudara a llegar a su destino.
- ¿Quién eres? - le preguntó el atractivo lechero con un fuerte acento escocés.
- Me llamo Ian McIntire y voy camino de Glasgow en una misión de la que depende mi futura felicidad.
- Yo me llamo Sean Connery y soy lechero de momento, pero algún día seré una estrella del cine y un sex-symbol. Pero hasta que me descubran de algo hay que vivir, y ya ves lo que son las cosas. Conozco a tu familia, se dedican a la cría de vacas peludas. ¿Y cuál es esa misión tan importante?
-Necesito coger un tren y llegar a Plymouth para huir del país con mi prima y poder forniciar con ella sin que mi familia se interponga entre nosotros.
Sean, que era un sentimental en el fondo, decidió ayudarle. Así pues, Ian se montó en la parte de atrás de la bici, con sus maletas en las manos, una a cada lado del vehículo, y emprendieron ambos su camino. La cantidad de ropa vestida por Ian hacía que Sean fuera literalmente empotrado contra el manillar, lo que le impedía conducir la bicicleta con comodidad, pero como afortunadamente la estación no estaba ya muy lejos y el camino apenas tenía curvas, consiguieron llegar a ella en poco tiempo.
Al llegar, Ian se bajó de la bicicleta y abrazó a Sean con lágrimas en los ojos, agradecido por su generoso gesto.
- No me seas mariquita, Trebek, que no quiero que este abrazo homosexual aparezca cuando me hagan un Hormigas Blancas en Telecinco por mi implicación en la corrupción inmobiliaria de Marbella, que Jorge Javier es muy mala y no pierde una oportunidad, y nunca se sabe dónde puede haber un paparazzi. Hala, ve a buscar a Lindsey y vive tu amor con ella como te mereces. ¡Adiós amigo!
Ian se despidió, impresionado por los aires de grandeza de Sean. Pero el tiempo confirmaría que el buenorro del lechero triunfaría en el mundo del cine y viajaría por todo el mundo en posters colgados en las cabinas de muchas camioneras y camioneros mariquitas y que sería un modelo de "empotrador" para varias generaciones de gays.
Ian miró el reloj de la estación, que marcaba la 1 de la tarde y vio que su tren estaba a punto de partir hacia su destino. Así pues, no había tiempo para sacar el billete, por lo que entró corriendo en él sin mirar atrás. Allí buscó un sitio en el que sentarse y colocar sus maletas donde no molestaran demasiado. Tuvo la suerte de encontrar un compartimento vacío, ya que el olor de la caca era cada vez más fuerte y penetrante. Por fin el tren partió, e Ian sonrió por primera vez en ese ajetreado día. Pero no todo iba a ser tan sencillo...
Unas tres horas después de salir de Glasgow, la portezuela del compartimento se abrió, y apareció un revisor.
- Hola, me llamo MacLuismi y soy su revisor. Billete, por favor. ¿A qué huele aquí?
Ian se estremeció, porque los gases de las boñigas le habían adormecido. ¿Qué iba a hacer ahora, sin billete y apenas sin dinero ya? Decidió intentar ganar tiempo.
- Hola, señor revisor MacLuismi. Espere que busco mi billete.
Y comenzó a registrar todos los bolsillos de toda la ropa que llevaba puesta. Esto le llevó unas horas, período durante el cual los gases adormecieron también al revisor, que se quedó traspuesto en el asiento del compartimento. Ian rezaba y pedía a Dios que el revisor no despertara antes de llegar a Plymouth, para no ser expulsado del tren y así poder llegar a su destino sin más percance. El viaje se hizo eterno, pero por fin el tren arribaba a la estación de Plymouth. Ian se levantó tembloroso, sin hacer ruido para no entorpecer el sueño de MacLuismi, pero la cantidad de ropa que llevaba le hacía patoso, y al salir del compartimento pisó al revisor, que se despertó sobresaltado.
- Pero bueno, ¿pero qué invento es esto? ¡Usted no tiene billete! ¡No le puedo dejar bajar del tren sin más!
Ian reaccionó rápido, abrió una de las maletas y metió en ella la cabeza de MacLuismi. El revisor se resistió y luchó contra Ian, pero quedó inconsciente por el fuerte y desagradable olor. Nuestro héroe le sacó la cabeza de la maleta y le tendió sobre el asiento para que durmiera lo más cómodo posible, y consiguió bajar del tren con sus maletas.
Allí estaba Lindsey, esperando, con la preocupación reflejada en su cara. En cuanto le vio bajar del tren, se abalanzó sobre él e intentó abrazarle, pero no lo consiguió ya que no podía abarcarle por el volumen de todo lo que vestía su amado.
-¡Mi vida, por fin estás aquí! Ya pensaba que iba a acabar monja y sin probar los placeres carnales en toda mi vida... ¡Cómo te he echado de menos! Pero te veo diferente, más gordo...
- ¡Lindsey, cari! Es que llevo toda mi ropa puesta, de hecho creo que he perdido 12 kilos en este viaje por el efecto sauna. ¡Qué bien te veo!
- Corre mi amor, hay un barco hacia España que sale dentro de unos minutos, ya tengo los pasajes. ¿Trajiste la boñiga? Bueno, qué pregunta más tonta, si no hay más que olerte hijo...
Así pues salieron corriendo hacia el puerto de Plymouth, que está según se sale de la estación a mano izquierda, y desde allí zarparon rumbo a la calurosa España, donde emprenderían su nueva vida.
EL JOVEN Y FORNIDO SEAN
MACLUISMI, EL REVISOR
La noche de Halloween fuimos a ver a mi amiga la Tremenda, que actuaba en un local finísimo donde suele parar lo más de lo más de la alta sociedad española. Allí no es extraño encontrarte con la Preysler buscando un cuarto de baño (tiene fijación la pobre, qué le vamos a hacer...), Paloma Cuevas pasando la bandeja de los Ferrero, Beckham y su mujer luciendo palmito, y si tienes suerte hasta Leonardo Dantés presentando en exclusiva su nueva canción.
El caso es que mi amiga la Tremenda hizo una performance de las suyas, de las que no se pueden describir con palabras.
Así que para allá que nos fuimos Raquel (encantadísimo, guapa, espero verte más a menudo), Ricardo (qué guapo que estabas, coño), Antonio (que ligó con la Pitonisa Lola que se acababa de quedar viuda como podréis ver en la foto) y yo. Y luego apareció Andrés (qué majo es este chico!). Y la noche, además de tremenda, fue muy divertida...
Las travestis, monísimas, finísimas y depiladísimas, como podréis apreciar. Y Raquel hizo su debut en un escenario de Chueca, donde fue la más aclamada de la noche.
Después, ya embriagados de tanto glamour, abandonamos el local, y nos encontramos con apariciones fantasmagóricas varias, de las que destacamos estas dos:
Total, que aquí os dejo otro documento gráfico que ya quisiera para sí el Hola...
¡Un beso para la Tremenda!
Algunos de los que me conocen más íntimamente saben que hace unos meses decidí tomarme un descanso gradual de la noche madrileña (bueno, vale, de Chueca La Nuit), pero al final he llegado a la conclusión de que no puedes huir de tu auténtico yo. Hasta tuve un amago de novio (por llamarle algo) ajeno a todo lo que la noche representa. Pero nada, que no hay manera. El susodicho proyecto de relación hizo que me diera cuenta de una vez por todas que yo, a la gente que vive y respira únicamente de día, no les entiendo, por mucho que lo intente. Y pensar que intenté convertirme en uno de ellos... en qué estaría yo pensando. Y por mucho que me pongan comentarios alusivos a mi persona en messengers, aquí me quedo, en mi rincón oscuro de la noche, cerca de la barra y de los cuartos de baño, eso sí. Y con mi gente, mis amigos de toda la vida y los nuevos que hacemos cada noche (¿verdad, T.T.?), que la gente de noche nos entendemos sin palabras, sólo con la mirada, los gruñidos que emitimos o la forma de caernos de culo debido a la borrachera y/o colocón. Desde aquí hago un llamamiento a todos los nocturnos que me lean para que reivindiquen lo mismo desde donde quiera que estén, y que sólo salgan de día cuando sea estrictamente necesario, sea por trabajo, o por vicio.
¡Un beso a toda mi fauna nocturna a la que adoro!
Por petición popular actualizo con el reportaje gráfico del cumpleaños de Juanfran, o Dolly, como le queráis llamar. El evento fue este pasado domingo, en Studio 54, lo que antes era Queens, que por cierto ha quedado monísimo, superfashion y con una música estupenda.
La noche fue genial. Juanfran (o sea, Dolly) deslumbró como siempre con su simpatía, su saber hacer como anfitrión y su petardeo. Los invitados, monísimos, superfashion y divertidos.
Yo como siempre acabé haciendo amigos, y me confieso fan de unos cuantos de ellos: la delegación de Cádiz (Marita y compañía), con los que me reí mucho y que fueron de los más animados de la fiesta; mis chicas maquilladoras, que fueron las que más bailaron; la novia de Ismael, que además de guapísima es un amor; mis chicos de Tomelloso (¡arriba la Mancha manchega!) y los que me conocen bien sabrán cuál fue mi prefe de la fiesta, que yo es que soy muy obvio...
Como las fotos empezaban a ser demasiado estudiadas de pose y todo el mundo salía demasiado estupendo en ellas y tras hacernos una foto Juanfran y yo comiendo, decidí que lo mejor era hacer un reportaje fotográfico de "gente comiendo en actitud ridícula". La idea fue bastante popular y casi todo el mundo se prestó a posar de esta manera (hubo quien me dijo que el médico le tenía prohibido comer a esas horas y declinó la invitación, pero no daré nombres).
Desde aquí mando un saludo y mi eterno agradecimiento a los camareros, la chica morenita que me dio de comer toda la noche y que bailaba entre pase y pase de bandeja y el camarero de la barra, que además de muy mono fue un encanto y gracias a él mi nivel de alcohol subió considerablemente:
La noche continuó después para algunos de nosotros, y no contaré cómo, sólo diré que disfruté mucho...
Entre las anécdotas de la noche, hubo un momento de confusión en el que alguien entendió que yo había hecho toda la comida del catering, y empezó a venir gente a felicitarme por lo bien que me había salido todo, especialmente las crepes de pollo mejicano. Yo, como a un hombre se le conquista por el estómago, no negué nada, por supuesto...
Para terminar, un consejo de belleza: después de una noche destroyer de colocón y casi sin dormir, id a comprar cervezas al Dia. Yo lo hice y me dijeron que estaba guapísimo. Será que la luz del super favorece... El caso es que os piropearán y al mismo tiempo ahorraréis. ¿Qué más se puede pedir?
Besos a todos los que estuvisteis y espero que os gusten las fotos.
¡¡¡Un beso para Dolly!!! ¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH!!!
En vista del gran éxito alcanzado y por petición popular, comienzo aquí a publicar los extras que se recopilarán en la versión en dvd de "Las memorias de Rosemary. Director's cut". En esta primera entrega conoceréis a algunos de los personajes de los que habéis oído hablar: Paloma San Basilio, Paloma Gómez Borrero y una de las vacas de flequillo pelirrojo de la familia McIntire.
¡Un beso para los seguidores de Rosemary!
Pues sí, cuando ya creía que lo mío era un corazón de hielo a lo Nancys Rubias, resulta que me enamoro como una colegiala... Y todo por una película llamada Shortbus, que tenía en casa desde hace tiempo y que no había tenido tiempo de ver. Hasta esta noche, que me decidí a verla. Y ahora mismo aquí estoy, suspirando como una quinceañera tras un concierto de RBD...
Os cuento primero un poco sobre la película. Se trata de la segunda película de John Cameron Mitchell (el de "Hedwig and the angry inch"), y es una película bastante inclasificable. El guión es del mismo director, pero tanto las historias como los personajes han sido desarrollados con la colaboración de los actores, por lo que tienen bastante de ellos mismos. Trata principalmente el tema de las relaciones emocionales y personales y el sexo, de una forma muy explícita y sin tapujos, algo que no se ve muy a menudo en el cine americano. Es una película que os recomiendo encarecidamente, yo he visto reflejadas en ella muchas de mis inseguridades y de mis inquietudes.
Total, que estaba yo viendo el principio de la película, entrando en situación, cuando de repente aparece un chico que en la película está buscando su pareja ideal con una especie de tamagochi que se supone que detecta a la gente afín a tu perfil que se encuentra cerca de ti. En cuanto apareció el susodicho en pantalla, ni que decir tiene que mi tamagochi se volvió loco y empezó a chillar y a aullar como un loco. Ahí estaba, mi chico ideal.
Según avanzaba la película más me iba enamorando. Sobre todo en la escena en la que le cantan el himno americano en el culo mientras él chupa una polla con una de las mejores técnicas que he visto en mi vida, debo añadir (no se puede explicar con palabras, tenéis que verlo). Y en cuanto terminó y rebobiné para ver de nuevo sus mejores escenas, me fui corriendo a internet a descubrir quién era ese chico que me va a tener en vela unas cuantas noches.
Resulta que mi amado se llama Jay Brannan. Es un cantautor neoyorkino (en la película canta una de sus canciones, por cierto, y eso le hace aún más atractivo). Fui corriendo a ver su myspace, y en él habla de sus influencias musicales (entre ellas Bjork, Lisa Loeb, Annie diFranco, Tori Amos...) y dice de sí mismo que suena como "la sirenita puesta de crack". Después me fui a su página web y leí su autobiografía, y al hacerlo descubrí que, efectivamente, somos almas gemelas y estamos predispuestos a estar juntos forever and ever.
Os cuento lo que dice de sí mismo:
"Jay Brannan nació bajo una roca en la parte más fría del Himalaya, donde fue criado por monjes trapenses que le enseñaron a mantener su temperatura corporal sin necesidad de comida o ropa, sólo a través de la meditación y el beber mucho alcohol. Poco después de su primer cumpleaños, sufrió una gráfica y dolorosa muerte a manos de un león de montaña hambriento que no estaba muy interesado en la meditación y sólo buscaba un aperitivo.
No pasó mucho tiempo antes de que el indomable espíritu de Jay reapareciera en el sur de Texas en el seno de una familia que en realidad quería una niña. En muchos aspectos, consiguieron lo que querían."
En fin, que claramente somos almas gemelas. Desde aquí quedáis todos invitados a mi boda con Jay, que se celebrará en un futuro. De momento me voy a verle actuar en NYC este miércoles 11 de julio (¡¡¡que le den por culo al curro!!!), y estoy seguro que en cuanto me vea su tamagochi le dará la señal de que su hombre está ahí mismo, delante de él, y seremos felices por siempre jamás.
¡Un beso para mi Jay!
Lindsey pasaba los días asomada a la ventana, esperando el regreso de la San Basilio con noticias de su amado. Los minutos parecían horas, las horas días enteros y los días lustros. Cuando ya empezaba a desesperar y a pensar que quizás Paloma no volvería nunca, de repente escuchó una voz que entonaba una antigua canción del musical "Víctor o Victoria". Se giró y allí estaba ella, Paloma San Basilio, travestida y divina. Se abalanzó sobre ella y la tomó entre sus brazos hasta casi ahogarla, por lo que Paloma se enfadó y la exigió volver a dejarla sobre el alféizar para acabar su actuación.
Una vez hecho esto y después de escuchar atentamente a todo el repertorio del musical, Lindsey recibió por fin la nota de su primo. La leyó con lágrimas en los ojos y recuperó por fin la sonrisa, que había perdido mucho tiempo atrás. Había funcionado, por fin se veía una luz al final del túnel. Así que se puso manos a la obra y comenzó a escribir de nuevo a Ian:
"Cari, no sabes qué feliz estoy de ver que Paloma pudo encontrarte y regresar a mí con noticias tuyas. Veo que no me has olvidado tú a mí tampoco, y eso me hace creer que por fin pronto estaremos juntos y para siempre. Así que lee atentamente esta misiva en la que explico mi plan y por favor, no dejes de hacer nada de lo que en él te detallo.
En primer lugar, necesito que cojas dos maletas grandes y las llenes de boñiga de vaca fresca, toda la que puedas, mi amor. Ya te explicaré para qué la necesitaremos. Escóndelas en el prado donde nadie pueda encontrarlas. En segundo lugar, el día 10 de marzo, dentro de 15 días, sal a pasear al campo con las vacas, y cuando nadie te esté vigilando, huye con las maletas a Glasgow. Allí podrás coger un tren hasta Plymouth, donde yo te estaré esperando en la estación para que cojamos juntos un barco y nos vayamos lejos de este país frío y desegradable hacia tierras más cálidas y donde nadie nos conozca ni nos juzgue.
Estaré allí esperando hasta la medianoche de ese día. Si no apareces interpretaré que no has querido o no has podido venir, y entonces me meteré a novicia y renunciaré a los placeres de la carne para siempre, y no volverás a saber de mí.
Te quiero como Pau a Colate, Lindsey."
Pasaron tres días, y cada día Ian salía al campo con sus vacas y miraba al cielo esperando ver de nuevo a la San Basilio con las noticias de su amada. Una mañana, por fin vio una silueta alada que se dirigía hacia él, pero cuando llegó vio que no era Paloma San Basilio. Ésta era más rellenita, rubia, más mayor y con un halo angelical. Durante un rato se observaron de reojo sin atreverse a decirse nada el uno al otro. Finalmente, el ave se acercó y le preguntó si era Ian. Cuando Ian asintió, la paloma le dijo:
- Hola, soy Paloma Gómez Borrero. La San Basilio no ha podido venir porque dice que los viajes largos le van fatal para la voz, y además tenía una gala homenaje en el Casino de Torrelodones. Así que Lindsey me ha pedido que la sustituya.
- Encantado Paloma, no sabes con qué impaciencia he esperado noticias de Lindsey.
- Espero hijo, antes que nada, ¿tú eres católico, vas a misa y esas cosas?
- Pues no, la verdad es que muy practicante no soy, y más desde que me separaron de mi querida Lindsey, que he entrado en una fase apática y de rebeldía a lo Rebelde Way y paso de todo, porque sé que mis padres sufren y así les castigo por lo que me están haciendo pasar.
- Ah, pues en ese caso no puedo darte la carta que traigo, lo siento, pero yo con agnósticos y descreídos no quiero tener nada que ver.
Dicho esto, cogió carrerilla y comenzó a volar. Ian, desesperado, se lanzó a por ella y consiguió cogerla entre sus manos en el último momento. Comenzaron a luchar de forma ruda y salvaje. Paloma era muy dulce y educada, producto de los años que había pasado de corresponsal en el Vaticano, pero dentro de ella aún quedaban posos de la chica de barrio (o sea, barriobajera) que un día había sido, cuando había formado parte de las Latin Queens (banda callejera que hablaba en latín y que iba dando ostias de todo tipo a todos los ateos que se encontraban. Finalmente, la banda fue declarada ilegal y tras un tiempo en la cárcel, decidió cambiar de vida).
Así pues, Paloma intentaba escaparse de Ian, le golpeaba la cabeza contra un árbol, le daba patadas en el estómago y le clavaba las uñitas donde podía, pero Ian no le dejaba remontar el vuelo. Las vacas comenzaron a apostar entre ellas, unas a favor de Ian, pero la gran mayoría a favor de Paloma, que era la que no paraba de zurrarle. Así estuvieron durante más de media hora, hasta que Paloma comprendió por fin que Ian nunca le dejaría marchar y que su amor era tan fuerte que resistiría todos los golpes que pudiera propinarle y que no serviría de nada. Así que dejó de pegarle y se rindió. A continuación le entregó el turulillo con el mensaje de Lindsey y tomó rumbo a Roma, para confesarse por haber vuelto a utilizar la violencia.
Ian, exhausto y dolorido por la pelea, leyó la carta y comenzó a preparar la boñiga de vaca para estar listo en el día señalado. Ya sólo quedaban 12 días, y las vacas a veces cogían estreñimientos que les impedían defecar durante días. Así que comenzó ya a amontonar toda la que pudo y se fue a casa a buscar dos maletas grandes.
Allí encontró dos maletones enormes de piel de Louis Puttón en un altillo del armario de sus padres. En cuanto pudo los sacó de la casa y los llenó con toda la caca de vaca que pudo reunir en los días siguientes. Acto seguido, los escondió entre el follaje de la zona, en un lugar en el que nadie los encontraría.
Por fin llegó el día señalado. Ian, como no podía llevar más equipaje que esas dos maletas, decidió vestirse con la mayor cantidad de ropa posible. Así, se puso cinco camisetas interiores, seis camisas, cuatro jerséis, tres chaquetas, dieciséis calzoncillos, siete pantalones, doce pares de calcetines y unas botas, todo superpuesto. Como Lindsey le había dicho que viajarían a un lugar más cálido, se colgó unas chanclas de las orejas a modo de pendientes, lo cual le daba un cierto aire a Martirio.
Salió al campo cuando nadie le veía, cogió las maletas y se puso a correr en dirección a las afueras del pueblo, donde podría coger un autobús que le llevaría hasta Glasgow, lugar en el que por fin encontraría a su añorada prima. Pero la mala suerte hizo que el guardián de la finca le viera y diera la voz de alarma, por lo que todo el personal que se encontraba en ese momento en el campo ordeñando a las vacas comenzó a perseguirle. Las vacas pelirrojas, a las que Ian siempre había tratado bien y que habían quedado prendadas de la historia de amor desde la visita de Paloma San Basilio, decidieron ayudarle en su huida. Así, comenzaron a desnudarse y a emitir mugidos sensuales que captaron la atención de los rudos jornaleros, hasta que todos y cada uno de ellos dejaron de perseguir a Ian y volvieron a las vacas para hacerles el amor detrás de las rocas del paraje. Y es que ya se sabe, no hay hombre de campo que se resista a los encantos de una vaca, oveja o incluso gallina que se le ponga a tiro. Grandes hombres de campo de la historia han caído por culpa del ganado, incluso han muerto aplastados por rocas en su frenesí sexual con pequeños y grandes animales.
De esta manera, Ian consiguió llegar hasta su autobús, entró en él con sus maletas y se sentó en los primeros asientos con ellas. Él, en su loca huida, no se daba cuenta, pero llegó un momento que el resto de los pasajeros comenzó a trasladarse hacia el otro lado del autobús debido al fuerte olor de la caca de vaca que llevaba consigo. Cuando el último pasajero cambió de lado, el autobús comenzó a escorarse hasta que finalmente volcó. Las maletas salieron despedidas por el golpe y cayeron en medio de la carretera. Ian logró salir del bus, y salió corriendo con ellas de nuevo en dirección a Glasgow, ciudad de la que aún le separaban 3 millas. Miró su reloj y vio que eran ya las doce del mediodía. ¿Conseguiría llegar a tiempo a la cita con su amor...?
En el restaurante en el que trabajo y, muy a mi pesar, a veces hasta vivo durante varios días seguidos, se cuenta que éste se construyó sobre un antiguo cementerio. Por este motivo, tenemos una serie de apariciones fantasmagóricas regularmente en el local. Esto explica qué hago yo trabajando allí, ya que soy tan rubia e inocente como Carol Anne y me gusta la luz, la luz es buena. Por eso hace ya muchos años que no piso un cuarto oscuro, y no tiene nada que ver con las enfermedades venéreas, como quieren hacer creer unas cuantas maricas malas que sólo quieren hundirme y apoderarse de mi blog. ¡Envidiosas!
Esto explica por qué ocurren cosas extrañas en el local, especialmente de noche o cuando hay pocas personas en el restaurante, y normalmente todos de la casa, eso sí, que serán fantasmas pero están muy bien educados y no salen cuando hay extraños. Normalmente el fenómeno suele consistir en cosas que se mueven y se desplazan (rollo "qué hace esto aquí si yo lo he dejado 2 metros más allá"). Total, que parece ser que la estrella es un "niño-samurai" (no me preguntéis, yo tampoco sé qué hace un niño samurai dando vueltas por el parking de un Alcampo de madrugada, como no sea que esté buscando la sección de katanas...), del que parece ser que se ha hablado hasta en Cuarto Milenio y del que hay constancia fotográfica. Claro, como el samurai no se mueve de la zona y yo soy el único ser humano que duerme por allí, ya se empieza a rumorear por Alcalá que nos hemos liado. Y así no voy a encontrar novio por allá, claro, no vaya a ser que el samurai se ponga celoso y le monte un circo en casa al nuevo.
El hecho es que el estudio en el que yo pernocto se encuentra en la parte superior del restaurante, y se accede a él por una escalera que se encuentra en un lateral. Estando allí de madrugada, en muchas ocasiones he escuchado pasos y ruidos extraños.
Ha habido una serie de apariciones reales. La primera ocurrió al poco tiempo de comenzar a trabajar yo allí, la primera vez que escuché pasos que subían por la escalera. Claro, yo en calzoncillos, en medio de la nada y cagado. De repente, alguien aporreó la puerta. El corazón se me salía por la boca. Cuando tuve valor de preguntar quién era, resultó ser el marido guineano de una cocinera guineana preguntando, muy guineanamente, dónde estaba su mujer. Ni que decir tiene que al día siguiente la despedí, que no está uno para esos sustos...
La segunda aparición real o explicable fue la de un rumanito muy guapo llamado Sebastian, que venía por motivos sexuales, y de ésa no me quejo, bien lo sabe Dios.
Y la última de este tipo es la de un grupo de graffiteros que vienen con regularidad a mancharnos el restaurante con sus firmas horrorosas, y a los que les suelo dejar preparados vasos de leche y galletas, como hacíamos de pequeños con los reyes magos, con la esperanza de que alguno se atragante como le pasó a George Bush y me lo encuentra al día siguiente tieso y morado (¡uno menos, qué bien!).
La verdad es que la sugestión también hace mucho, y varias de las apariciones han ocurrido cuando estaba soñando, por lo que no sé si son reales. Entre éstas podemos incluir las visitas de un autobús de jubilados, un grupo de adolescentes buscando un sitio donde hacer botellón y una familia de inmigrantes ilegales de los países del este buscando un sitio donde vivir.
Pero en vista de que el tema de las apariciones se puede convertir en un negocio, desde aquí hago un llamamiento a espectros varios para que vengan a verme y organicen algo vistoso y que se pueda vender bien. Las apariciones marianas serán bien recibidas, yo me comprometo si éstas ocurren a ponerme túnica e ir de mística, todo por forrarme y vivir del cuento. También serán de agradecer efectos pirotécnicos, algo vistoso al estilo Hollywood, al menos para entretenerme en esas duras noches de insomnio.
Bueno, después de lo que os he contado... ¿alguien se anima a venir a pasar una noche conmigo en mi estudio...?
¡Un beso para Iker Jiménez!
Así pues, llegó una etapa muy dura para Ian y Lindsey, la de su separación forzosa. Lindsey fue enviada a un internado de Bristol mientras Ian tuvo que empezar a aprender los secretos del negocio familiar, el cuidado de las vacas con flequillo pelirrojo, la elaboración del "little red boobie cheese" (especie de queso de tetilla escocés) y el día a día de la empresa ganadera y de productos lácteos McIntire. Durante dos años no pudieron comunicarse el uno con el otro, ya que en esa época no había ni email, ni teléfonos móviles ni tecnología wi-fi. Los intentos de mantener correspondencia por parte de ambos fueron frustrados por la familia, que filtraba todo lo que recibían. Pero esto no hizo más que acrecentar su deseo de volver a estar juntos.
Finalmente, a Lindsey se le ocurrió una idea: la de adiestrar a palomas mensajeras para hacer llegar noticias a Ian. Al fin y al cabo, si este medio de comunicación había sido de utilidad a la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial, ¿por qué no iba a servir a sus propósitos? Durante meses dedicó todo su tiempo libre a este menester, hasta que por fin un día en el que estaba Ian peinando los flequillos de sus vacas para una sesión de fotos de la conocida revista Playcow, de repente una paloma sobrevoló el campo en el que se encontraba. Tras reconocer a Ian por las fotos que Lindsey le había enseñado, se acercó a él con aire de diva y le dijo:
- Hola, soy Paloma San Basilio. Tengo una carta para ti.
Y a continuación, y como era una paloma artista, le cantó un "No llores por mí Inverness" que hizo que a Ian se le pusieran los pelos como escarpias de la emoción. Cuando por fin se repuso, desenrrolló el turulillo que Paloma le entregó y encontró dentro de él un papel perfumado y escrito con la letra de su añorada prima, que decía así:
"Mi querido Ian. No sé si cuando leas esto seguiré viva ni tan siquiera si llegarás a leerlo (Lindsey siempre fue muy melodramática, ni que estuviera en el internado de Antena 3). Lo único que me ha mantenido con fuerzas todo este tiempo ha sido tu recuerdo y el afán de volver a verte algún día. Por favor, si recibes esta misiva, dale tu respuesta a la San Basilio para que me la haga llegar, y entonces te mandaré mi plan para que podamos huir juntos lejos de nuestra familia a un lugar en el que podremos ser felices y donde nadie se interponga a nuestro amor. Tuya como una perra, Lindsey."
Ian rompió a llorar y Paloma, para animarle, le cantó "juntos, café para dos, fumando un cigarrillo a medias". Las vacas, emocionadas también, hicieron una coreografía que aún hoy se baila en los ranchos McIntire al haber pasado de generación en generación. Una vez terminó la canción y Paloma y las vacas saludaron, Ian respondió a su amor:
"Mi ansiada Lindsey. No veas qué bien canta la paloma que me has enviado, y lo bien que bailan las vacas. Creo que en cuanto se inventen los realities las enviaré a algún casting porque creo que tienen futuro en el show business. Respecto a tu proposición, no hay nada que podría hacerme más feliz que el poder huir contigo y vivir nuestro amor sin impedimentos. Por favor, hazme saber lo antes posible en qué consiste tu plan y lo llevaré a cabo de inmediato. Estaré contando los días hasta que vuelva a estrecharte entre mis brazos. Te quiero. Ian."
Una vez hecho esto, metió su carta en el turulillo y se lo anudó en la pata a Paloma, que salió volando mientras entonaba una canción de su último LP (aún no se había inventado el cd). Ian permaneció inmóvil viendo cómo se alejaba, con lágrimas en los ojos y el corazón desbordante de anticipación e inquietud acerca del futuro. ¿Lo conseguirían por fin?
He hecho un hallazgo. Algo que ni yo mismo podría haber imaginado nunca que me ocurriría. Hoy me ha dado por ir a dar un paseo al Retiro, algo que no había hecho en mucho tiempo. A mitad de mi paseo he visto unas piedras que habían arrancado de la arena, en una de las múltiples obras que nunca terminan de realizar en el parque. Y entre ellas, he descubierto una bolsa, sucia y polvorienta. Como buena marica fisgona que soy, he ido corriendo a ver lo que contenía, y mi sorpresa ha sido mayúscula al encontrar un manuscrito dentro de ella. Unas memorias de un personaje llamado Rosemary. He empezado a leerlas, y me han parecido muy interesantes. Por eso he decidido compartirlas con todos vosotros. Poco a poco iré transcribiendo su contenido en este blog. Prometo no omitir ni censurar nada, por fuerte, inmoral o alejado de mis principios que pudiera ser. Si os interesan, lo seguiré haciendo. Si no es así, dejaré de transcribir y las guardaré para mí mismo. Así que por favor, vuestra opinión será importante.
Aquí comienzan las MEMORIAS DE ROSEMARY:
Así es. Ése es mi nombre. Rosemary Divine McIntire. Muchos lo habrán oído nombrar. No en vano he sido portada de innumerables revistas, perseguida por fotógrafos y paparazzi de todo el mundo y foco de atención durante los últimos 40 años. Otros quizás no hayan oído nunca mi nombre. Pero si es así, ¿dónde han estado metidos estos últimos 40 años, en el armario? En ese caso ya es hora de que salgan y descubran lo que una vida es capaz de dar de sí.
Supongo que en semejante brete de tener que explicar mi existencia y justificar mi forma de vida, lo más adecuado sería el empezar por hacer un boceto de mis antecedentes familiares. Pues bien, yo nací en Madrid, en el Madrid represor de finales de los años 50. Mis padres provenían de una familia acomodada del norte de Escocia, que se dedicaba a la cría de vacas peludas pelirrojas (los que hayan viajado a la zona del Lago Ness sabrán de lo que hablo). Ambos eran los privilegiados descendientes de dos ramas de la familia McIntire, primos entre sí, y se conocían casi desde que nacieron. Los juegos y el cariño mutuo de la infancia se fueron transformando con la llegada de la adolescencia en algo más, en otro tipo de sentimiento que ninguno de los dos supo ni siquiera identificar al principio. Lo único que sabían era que sólo se sentían felices y completos cuando estaban juntos. La familia contemplaba este hecho primero con satisfacción y orgullo. Pero una noche todo esto cambió.
Esa noche, esa terrible y fría noche de marzo del 53, mis padres, Ian y Lindsey, habían estado jugando y corriendo por la nieve como solían hacer, bajo la atenta mirada del muñeco de nieve que acababan de construir. Ambos tenían 14 años, y en una de sus carreras por la nieve en persecución uno del otro, acabaron rodando por el suelo, en medio de risas y jadeos por la excitación del momento. Después de unos cuantos giros sobre la fría superficie, se quedaron quietos, abrazados y sintiendo el calor mutuo. Eso era lo más parecido al paraíso que podía existir en medio de las Highlands, donde lo más excitante que podía ocurrir era que apareciera Sean Connery vestido de mamarracho y batiéndose a duelo con su espada con algún chico bizco.
Pero la mala suerte quiso que Pearl, la madre de Lindsey, viera la escena. Y esto hizo que los dos primos fueran separados por culpa de la mojigatería de la época antes incluso de darse cuenta ellos mismos de lo que les ocurría. De hecho creo que esta separación fue la que hizo que el resto de sus vidas transcurriera de la manera en que lo haría posteriormente. Quizás si nadie hubiera visto maldad en su comportamiento, no habrían pasado de un beso furtivo en la adolescencia, y habrían seguido después caminos amorosos separados. Pero el sentimiento de indefensión que les produjo la imposición de que no se vieran nunca más antes incluso de comprender la "perversión" de sus actos, les uniría para siempre. Creo que de ellos he heredado la rebeldía de mi carácter, además de mis ojos azules y mi preciosa cabellera roja, como la de las vacas de los McIntire.
(to be continued)
No hay día en que no aparezcan nuevos datos sobre el culebrón Paris en la prensa "seria". No sé vosotros, pero yo estoy en un sin vivir con esta chica.
Después de la puesta en libertad de Paris, un juez que volvía de vacaciones la volvió a encarcelar, aduciendo que como él había estado fuera, era el único que no había disfrutado de los encantos de esta pobre chica, así que la devolvía a la celda hasta que pudiera comprobar si la Hilton hace honor a su fama. La pobre Paris fue trasladada de nuevo a prisión, llorando como una magdalena y gritando "mamá, mamá, ¿por qué me hacen esto? ¡no es justo!" sin parar. A mí se me puso el corazón en un puño.
EL País, en su edición de ayer, nos informa de que Paris se encuentra "abatida y frágil", no come ni duerme, y requirió la visita de su psiquiatra durante dos horas. Además, se encuentra alojada en una celda con una puerta de cristal, custodiada día y noche por un policía. Vamos, igualito que Magneto en X-men 3. Hay rumores que dicen que no se permiten penes en el perímetro de la celda, ya que Paris tiene el poder de utilizarlos y manipularlos a su antojo, como Magneto hace con el metal, y que los podría utilizar para romper el cristal y fugarse.
Conmocionado como me encuentro por todas estas informaciones, propongo una serie de medidas encaminadas a ejercer presión para conseguir la libertad de Paris:
1. Un ayuno solidario para protestar contra el trato recibido por la estrella (a la Sé lo que hicisteis y Julián Muñoz, pero de verdad).
2. Un voluntario que esté dispuesto a introducirse en prisión con un pene, para que Paris pueda utilizar sus poderes y clavárselo al carcelero en la cabeza y huir.
3. Componer una canción a lo "Free Nelson Mandela" para concienciar a la opinión pública sobre la injusticia que se está cometiendo.
4. Contratar como imagen pública de la campaña a la chica que apareció en el programa Callejeros en claro estado etílico, con un peinado a lo "Algo pasa con Mary" y con una teoría sobre el efecto del alcohol en las mujeres, porque ella ha sufrido en sus carnes la presión policial por ser rubia, tonta y borracha y tiene gran facilidad de palabra y seguro que hará que la gente de bien comprenda la gravedad de la situación.
5. Que Paris grabe "Ponte el cinturón" en plan benéfico para expiar sus culpas y así pagar su deuda con la sociedad. Los beneficios irán a parar a la fundación Paris, que hace una gran labor en post de que las niñas del tercer mundo vayan sin bragas, porque ellas también tienen derecho.
Ésta es una campaña abierta a vuestras sugerencias, porque ya lo sabéis: ¡Paris somos todos!
¡Un beso para Silvia Padilla! (compositora de "Ponte el cinturón" y 4 hits más)
Adivinar, en menos de 20 segundos, cuál de las gemelas Olsen ha cambiado de camello:
¡Un beso para todas las parejas de gemelos que se echan a perder juntos y al mismo tiempo!
Como miembro fundador de la cuadri original y primer fan de las Nancys Rubias dentro de ella, siempre he llevado como máxima eso de "I wanna be a Nancy". Pero como también tengo bastante de X-men, y como buen mutante tiendo a la evolución, y en vista de las últimas noticias llegadas de USA, he aquí mi nueva mutación: I WANNA BE A PARIS!!! (estoy seguro que Mario Vaquerizo lo entenderá y me dará su bendición).
Vamos a ver, si lo analizamos en profundidad, tengo mucho más en común con la rubia heredera de lo que podría parecer a simple vista. Analicemos, pues, analicemos:
Siempre he sido más ligero que un colibrí, soy rubia (o al menos lo fui) y vivo más de noche que de día (sin ir más lejos estoy escribiendo esto a las 6 de la mañana). Incluso tuve una época en que solía ir en plan comando (sin ropa interior, peligro en el ambiente). Estoy dispuesto a alquilar habitaciones en casa de mi madre para poder decir que provengo de una familia de tradición hotelera. Si fuera a la cárcel (yo iría a la Modelo, por supuesto, que es la más fashion), yo también me zumbaría a todo el personal en 3 días, por lo que no tendrían más remedio que soltarme por buena conducta (soy bueno en la cama, he hecho una encuesta y 9 de cada 10 maricas no pueden estar equivocadas). Yo también conduje una vez sin carnet (fue una Vespino y me ostié, pero es que como soy rubia se me hacía demasiado complicado). Algún que otro vídeo subidito de tono he hecho, lo que pasa es que aún no han salido al mercado. Me he tirado a celebrities. De pequeño hice una visita con el colegio a una granja-escuela y yo tampoco sabía ordeñar una vaca. Y mi hermana también es rubia y diseña.
Así pues, he creado un decálogo para llegar a ser como Paris, de forzoso cumplimiento para todos aquellos que queramos emular a nuestra musa (mi anterior musa fue Carmina Ordóñez, siempre se van las mejores *snif*). Allá va:
1. El chándal es de yonkies (excepto el que diseñó Madonna para H&M).
2. A Dios pongo por testigo que no habrá droga que no pruebe.
3. Nunca comeré entre bebidas.
4. Las rubias no somos tontas.
5. Nunca más llevaré ropa interior ni vestidos que no muestren mi pepitilla / glande.
6. Practicaré el sexo en todas sus variantes con cualquier ser vivo, sin importarme sexo, especie o número de personas que se encuentren mirando en ese momento.
7. Me haré amiga de una pop star y hundiré su carrera hasta conseguir que se rape la cabeza y deambule por un manicomio identificándose como el Anticristo.
8. Nunca más volveré a trabajar (¡qué ordinariez!).
9. Para mantener la línea siempre llevaré en el bolso todo tipo de laxantes y cepillos de dientes para inducirme el vómito.
10. Prometo nunca más ser profunda (mentalmente hablando, claro, sexualmente prometo ser una zanja de la M 30).
Varios de estos consejos los he ido recogiendo a lo largo de los años de grandes expertas en glamour como Diossa y Malizzia o la Plástika, de las que me confieso number 1 fan.
Si seguís este decálogo a pies juntillas, el futuro es vuestro. No os conforméis con ser mediocres, ¿por qué ser Cristina Rapado pudiendo ser Paris?
¡Un beso para Paris!
Por petición popular recogo aquí una historia que me pasó no hace mucho tiempo y que sé que gustó. La he cogido del mail que mandé en su día y sólo he cambiado un par de cositas para que no haya nombres. Sé que está entre las favoritas de la cuadri, como la de los tres huevos y la cortina y la pensión sin wi-fi, o mis reportajes de casas de famosos (después de un polvo), pero esas no tienen cabida aquí porque esto es un blog fino, vamos, que parece que lo ha escrito la Preysler.
¡Un beso para la Preysler!
"¡Estoy vivo! De milagro, pero lo estoy. Entre el curro y la salida con Kiki la otra noche, no he parado por casa nada esta semana. ¡¡¡Curro pucho!!! *snifff*. Pero eso no evita que me sigan pasando cosas surrealistas de esas que sólo me pasan a mí, claro. Como ya os comentó Thais, el otro día acabé con uno de mis ligues (sudamericano, of course) en casa de una amiga suya con la que vive, que además es travesti. Después de unos cuantos polvos y a las 7 de la tarde, decidí que era hora de irme a mi casa, así que cogí mis cosas, entre ellas una bolsa con ropa que había traído del curro. Cuando llegué a mi casa, abrí la bolsa para sacar las cosas y me encontré... ¡¡¡¡UNA TETA DE LA TRAVESTI!!!! , que no sé cómo ha acabado en mi bolsa. Así que no sé qué hacer, si pedir rescate por ella, tirarla a la basura, ponérmela yo a ver si le cojo el gusto y termino por convertirme en Laura de una vez por todas... o a Antonio que con lo femenino que está últimamente seguro que la iba a disfrutar mucho más (la teta seguro que queda monísima dentro de un top rosa...). También podría subastarla en e-bay diciendo que fue la primera teta de algún transexual famoso. La gente se lo traga todo, así que por qué no... (como lo del alicatado en Porcelanosa de la playa de Miami, jijiji).
Pues eso, que me he enterado que la teta de la Aitana que me llevé el otro día de su casa no es más que una simple prótesis de silicona de relleno que cuesta 10 míseros euros en cualquier corsetería. Y os preguntaréis cómo me he enterado... Pues como uno es multifuncional y multidisciplinar, el otro día vi el programa de Desnudas, y había una acomplejada porque tenía poco pecho y una de las soluciones que la dieron fue una prótesis de éstas. Así que lo de la subasta en e-bay ya no sé si es buena idea o no, aunque con una buena campaña de marketing siempre se puede vender cualquier cosa por un ojo de la cara. De todas formas, de momento me la quedo y si la cosa económicamente no va bien ya veré si la empeño, pido rescate por ella o me compro otra igual y me echo a la casa de campo monísima de la muerte a chuparla por 20 euros.
Mi semana y finde muy tranquilos, currando, durmiendo en el curro y formando parte de una pelea en la que le abrieron la cabeza a un tío con 12 vasos de cubata, 3 bolas de billar, un taburete macizo y una pared (maciza también). Nada, lo típico, me metí a separar hasta que una de las bolas de billar me pasó como diría Jesús Vázquez "a dos centímetros escasos de mi boca" (esto es un guiño a los que se acuerdan de su etapa musical como ídolo de quinceañeras), momento en el que me metí en la barra hasta que se fueron los implicados, y entonces ayudé a recoger los cristales y las manchas de sangre por todas partes. Nada que no hayáis hecho todos vosotros en un día cualquiera, vamos, para qué os voy a contar más..."
Supongo que a estas alturas habréis oído ya hablar de The Zimmers, un grupo de rock británico que está triunfando con su versión de "My generation" de The Who. Son probablemente la banda de rock con los integrantes más longevos del mundo. El solista, Alf, tiene 90 años y el miembro más viejo, Buster, 100, y en la grabación de la canción y el video han participado unas 40 personas que suman casi 3000 años en total. El 28 de mayo aparecieron por primera vez en un documental de la BBC denunciando el sentimiento de abandono que sufren muchos ancianos. Y desde entonces su fama no para de crecer y van camino de desbancar con su single a las más consolidadas estrellas del firmamento musical.
Pues bien, pensando en esto, se me ha ocurrido que dentro de 50 años deberíamos hacer algo parecido. El nombre que he pensado (si os parece bien) es The Cuadris, y pensando en qué canción podríamos versionar que nos defina como grupo y generación, tendría que ser "Nancys rubias vestidas para matar", adaptando por supuesto la letra a nuestra situación personal en ese momento del tiempo:
"Me pongo la dentadura
me pinto un poquito más.
Me llama la asistente social
quedamos en cualquier bar.
Somos viejas, estamos locas,
somos adictas y escandalosas,
no queremos más que una cosa:
indasec, alcohol y medicación".
Por supuesto, la letra aún no es definitiva y habrá que reescribirla, es sólo un primer boceto que publico aquí "for your consideration", así como la primera foto publicitaria con algunos de los miembros más antiguos del grupo.
¡Un beso para todos los rockeros de más de 90 años!
Mi amigo N. no es un mejor amigo de una noche. Mi amigo N. es un mejor amigo de muchas noches inolvidables. Hacía mucho que no veía a mi amigo N. Y el martes tuve la suerte de encontrarme con él en Ricks. Mi amigo N. es alto, delgado y guapo. Mi amigo N. tiene un sentido del humor especial, y nunca he conocido a nadie como él. A mi amigo N. le conocí una noche en Ohm hace ya como seis años. Y creo que merece una entrada en mi blog para compartir con todo el que quiera leerlo lo que me gusta de N.
Mi amigo N. dedicó una página web a su madre y otra a su tía abuela que no tenían desperdicio y que me parecieron de lo mejor que he leído en mucho tiempo, contando intimidades familiares que no tenían desperdicio. Mi amigo N. fue el único que se creyó que mi familia era nudista y que íbamos todos en bolas por mi casa (incluidos mi cuñado el de los 25 centímetros y mi abuela de 97 años), y por eso cada vez que le invitaba a comer se ponía nervioso y me ponía alguna excusa. Y así durante dos años...
N. es capaz de salir un lunes por la noche y acabar conmigo el miércoles por la mañana en el Bell sin haber pasado por casa. Me gusta la descripción que N. hizo del Bell: una "churrería glamourosa". Mi amigo N. es capaz de enamorarse de uno de los seguratas del Mito (por supuesto, cachas, hetero, malote y tatuado, y con cara de mala ostia) y de declararse a él diciéndole que si quisiera tendría mujer para toda la vida, que N. le esperaría todos los días a que llegara de trabajar en la obra y le tendría una cervecita fresquita y unas aceitunas preparadas para luego pasar al dormitorio.
Me gusta mi amigo N. porque cuando me quedo a dormir en su casa su compañera de piso nos prepara gazpacho con manzana para la resaca. N. es capaz de quemarse a lo bonzo en un incendio en una rave que acabó en llamas por no acabar la fiesta.
Me gusta jugar al futbolín con N. porque cada vez que pierde explica que es porque es pasivo y por eso no sabe meter.
Me gusta mi amigo N. porque hemos cogido la costumbre de acabar de chill out en su casa o en la mía, y estando pedo ver películas como "The Rocky Horror Picture Show" y "Charlie y la fábrica de chocolate" (películas que os recomiendo a todos que veais en estado etílico, es una experiencia fascinante). N. ha visto las fallas en Valencia con Rita Barberá en el balcón del Ayuntamiento. N. recuerda el primer hombre que le atrajo teniendo unos diez años, un bombero que se bañaba en la piscina y por el que N. daba vueltas y vueltas con su bicicleta al parque de bomberos siempre que podía.
N. es capaz de recibir las peores noticias en una noche de juerga y no dejar que le estropeen el humor. N. es un personaje peculiar, y creo que todo el mundo debería tener un N. en su vida.
Podría contaros muchas más cosas de N. Pero no le harían justicia, a N. hay que conocerle y disfrutar de su compañía.
¡Un beso para N.!
Le prometí a mi querida T.T. que la primera entrada sería en honor a ella y a su capacidad de tener un nuevo mejor amigo en cada salida nocturna. De hecho, me he dado cuenta que a mí me pasa algo parecido. Y como creo que es una pena y una injusticia que todos estos personajes se pierdan en las brumas del tiempo, pues aprovecharé este espacio para ir dándolos a conoces y para recordarles yo mismo.
Los que me conocen saben que mi vida tiende al surrealismo, sobre todo por las noches. Ya sabéis de mis idas y venidas, mis experiencias sexuales en situaciones más o menos extrañas o con personas con más o menos huevos, o mis llegadas a casa con tetas ajenas (por cierto, aún no la he subastado en e-bay).
Así que este lunes, como no podía ser menos, se cruzaron dos nuevos mejores amigos just-for-a-night en mi camino. Bueno, más bien en el futbolín del Ricks, lugar de procesión obligatoria en mis deambulares nocturnos por la capital. Eran una pareja (de las de toda la vida, las que le gustan a Rajoy, chico y chica) bastante peculiares. A simple vista nada les diferenciaba del resto de la especie humana heterosexual, mostrando todos los comportamientos típicos de estos especímenes cuando están en público y en pareja y con unas copas de más. Imaginaros: un chico de 30 años y una chica de 25, aparentes, sociables y majetes y que llevaban tres meses saliendo juntos, o sea, muy sobones. Pero al rato de empezar a hablar con ellos ya noté que iba a ser una de "esas noches"...
Aproximadamente a los diez minutos de empezar a charlar y una vez hechas las presentaciones (por supuesto, pasados tres días no me acuerdo de sus nombres), y sin que os pueda explicar muy bien cómo, la conversación derivó al fascinante tema del sexo anal. Vamos, para ser más preciso él quería (siendo yo gay y dando por supuesto que por ello sería también pasivo) que le convenciera a ella para que se dejara dar por culo. Ella me explicaba que no, que bastante tenía con meterle a él un dedo por el culo cuando estaban en la cama. En ese momento, él me explicaba que era muy liberal y que había tenido unas cuantas experiencias sexuales con hombres.
A continuación, me explicó que había estado en la cárcel (ahí entendí lo de las experiencias sexuales), y que de hecho llevaba siete años en busca y captura y que había estado viajando por toda Europa durante ese tiempo para que no le pillaran. Finalmente había vuelto a Madrid y había empezado a dar clases de inglés cuando conoció a esta chica. Total, que habían decidido huir juntos a Brasil, pero como ella era una chica formal y de bien, de hecho estudiante de Trabajo Social, pues le había convencido para que se entregara, y así ésa iba a ser su última noche de juerga antes de ir a la comisaría.
¿Qué haría cualquier persona en su sano juicio llegados a este punto? Educadamente, despedirse, buscar una excusa y desaparecer. ¿Qué hice yo? Llevármelos a Mito, of course. De camino a Mito, empezaron a declararme su amor incodicional y que yo era el mejor tío del mundo mundial. La cosa se animó cuando por fin llegamos y a él le dio por enseñarme sus atributos (que por cierto no estaban nada mal) y por darme picos y meterme la lengua en la boca para que viera lo liberal que era. Mientras, ella se dedicaba a bailar con todas las travestis que se cruzaban en su camino y por preguntarles secretos de belleza. Por fin, después de un rato, decidí que lo mejor era irme a mi casa disimuladamente y sin despedirme. Y eso hice, sin mirar atrás en ningún momento.
Y ahora me pregunto... ¿qué habrá sido de ellos? ¿Estará él por fin practicando sexo anal en la cárcel? ¿Terminarían su copa en el Mito y se irían directos a la T4 a coger un avión a Brasil? Ainssssss, cuantas dudas sin resolver. Pero éso es lo que tienen los mejores amigos de una noche, que no les vuelves a ver...
¡Un beso para todos los que están en busca y captura y les gusta el sexo anal!
Bueno, pues aquí estoy, publicando mi primer artículo en mi flamante y nuevo blog (como si fuera algo original; lo habría sido cuando lo hizo Thais, pero ya casi todo el mundo tiene uno). Pero bueno, al final me ha entrado el gusanillo, y creo que escribir es la mejor terapia para los que no queremos volvernos locos del todo y no tenemos dinero para psiquiatras (después de pagar las copas no nos queda para nada más).
¿Y qué es lo que pretendo con este blog? Pues contar mis idas de olla, mis noches surrealistas por Madrid (bueno, vale, por Chueca, que de ahí no salgo, lo reconozco), hacer homenajes a la gente que admiro o que me parece que lo merece, mandar besos cybernéticos a los Patricia Conde (uno de mis personajes más admirados de los últimos tiempos), y cualquier cosa que se me ocurra sobre la marcha. Porque limitarnos a estas alturas no nos vamos a limitar, digo yo, ¿no?
Así que, sin más "dilatación", empieza ya.... ¡¡¡MI BLOG!!!
¡Ah! ¡Un beso para mi cuadri querida!